El frío donde vivo, es un frío seco que quema la piel y a mi hace que me duela la cabeza. Todo lo verde que nació con la temporada de sol y lluvia, comienza a secarse y todo toma colores cafés y grisáceos. Es un poco contradictorio lo que siento en mi corazón, por qué yo sé que no todo el tiempo puede estar verde y pomposo, es necesario cambiar y ese cambio es morir en el proceso. Un descanso, como lo veo en los árboles que tiran sus hojas 🍂 marchitas por el sol y el frío y guardan sus fuerzas en sus troncos y en las puntas de su ramitas para aguantar las heladas y esperar el momento oportuno para volver a llenarse de verde 💚🌿....